Esos pensamientos que surgen cada noche, al mirar el techo de madera de mi habitación...

viernes, 19 de febrero de 2010

Close to me, Friday I'm in love.

Es la primera vez en un buen tiempo, que dedico una madrugada melancólica a un chico y no a una chica. Guido, Guido...

Estos son los momentos en que mi mente se debate en una agonía bipolar, respecto a las cuatro personas que rondan mi mente sin parar, todas conectadas entre sí: Lucía, Gonzalo, Guido y Andrea.

Supongo que a medida que pase el tiempo, este blog irá teniendo su respectivo posteo sobre cada uno de ellos. En fin...

Hoy cumplimos un mes de novios con Gon. Me compró un peluche ultra bonito, y me hizo una carta bonita también. Yo, por mi parte, me recorrí media ciudad para encontrarle un regalo... Al final lo conseguí (un libro de tiras de Liniers y un parche de Boom Boom Kid), después de mojarme (tormenta torrencial) más de lo que me había mojado en mi vida.

Después vine a casa (no nos pudimos ver, al final, por la tormenta), y entre que se cortó la luz un buen rato y que no podía prender la pc por miedo a que un trueno me cague la computadora, terminé cenando ultra rápido para venir a dedicarle un posteo en mi fotolog.

Y una vez que terminé el posteo, apareció la parte B de mi conciencia.

Era lindo, hace un par de meses, no verme obligada a hacer un posteo que diga "Guido, te amo muchísimo blablablablabla" para demostrar lo que sentía (o mejor dicho, para que él me entendiese). Bastaba con escribir "Lupin ;) (L)" (apodo que le había puesto a Guido) y listo.

Y no hacía falta en cada charla, tener que sacar un "te amo, sos hermosa, blabla" simplemente para que no quede todo en silencio. Y yo podía ponerme a hablar durante horas sobre el X delirio que se me había dado en el día, que él iba a dar su opinión y obviamente buscarlo en Internet para estar al tanto del nuevo retorcimiento de mi mente.

Siempre fue ultra criticado porque según todo el mundo (me sumo), él se había terminado convirtiendo en una copia de mi persona. Decían que Guido era yo en versión masculina. Jamás se iba a quedar sin aunque sea probar si le gustaba algo de cada cosa nueva en la que yo me metía, era increíble cómo pasaba de sus Foo Fighters y sus Simpsons a interesarse por el vampirismo y Madame Bathory.

(Que conste que yo también amo los Simpsons, en fin).

También fui descubriendo, a través del tiempo, que sin hacérmelo notar se fue ocupando de "investigarme" vía Internet. Se las había ingeniado para conseguir mi fotolog tiempo aaaantes de ponernos en algo, y me atrevería a decir que estoy segura de que leyó cada posteo que fui haciendo, desde el 2007...

Y se ocupó de que la mitad de su colegio supiese que estaba de novio conmigo, dejando que todos vieran las 827346 fotos mías que tenía en el celular.

Por cierto, me salteé una parte importante de mi historia con Guido: durante los casi 10 meses de noviazgo, estuvimos 8 meses sin poder vernos gracias a que su familia no me quería cerca por la diferencia de clase social (ellos son una familia concheta, y la mía es considerablemente humilde).

Dos veces en mi vida nomás sentí el enamoramiento verdadero: la primera fue durante la época de msn con Andrea, y la otra en la era telefónica con Lupin. Yo que no soy una gran devota del teléfono (me resulta frustrante tener que quedarme anclada y no poder comer mientras tanto) me sorprendía a mí misma esperando ansiosa las 19 hs de los días lunes, miércoles y viernes, esperando oír de una vez el timbre el teléfono.

Y cada charla duraba como mínimo una hora y media... Y después seguía por msn...

Me daba cuenta que él estaba realmente enamorado de mí. Yo era su primer amor, su primera novia, su primer beso, su primera experiencia sexual (aunque eso fue más tarde, cuando por fin pudimos empezar a vernos en persona sin necesidad de hacerlo a escondidas- eso merecería un capítulo aparte, en fin), la primera persona con quien él podía ser como quería.

Conmigo no le hacía falta tener que llenarme de palabras cariñosas (por no decir cursis) todo el tiempo, cosa a la que él no estaba para nada acostumbrado y que a mí nunca me fue (me siento tonta cuando no sé cómo responder). Cariño mutuo no nos faltaba; nos pasábamos fotos y bastaba con escribir "oh, ña *-*"... Y ni había hecho falta poner "ay que lind@ saliste, sos la persona mas asdas del mundo y asdas...", que ya sabíamos lo que pasaba por la mente del otro.

Guido me amaba realmente. Yo lo amé muchísimo también, en su tiempo. Pero jamás voy a lograr reprimir el maldito costado mío, la maldita tendencia a caer fácilmente bajo el encanto de los seres humanos.

No llevábamos ni tres meses (de noviazgo telefónico/cybernético, pero novios al fin) y yo mientras tanto seguía escribiendo en mi diario sobre Andrea, y empezaba a ser "amiga con derechos" (por darle un nombre) con Lucía. Eso se lo terminé contando a él, y me lo perdonó. Y le volví a ser infiel con ella, y jamás lo supo...

Y si paré, fue porque Lucía se había terminado enamorando de mí y le hacía mal saber que yo a la vez estaba con Guido, por lo cual me pidió que la cortáramos con eso. A mí honestamente, no me iba ni me venía. Sé que suena cruel, pero jamás sentí deseos de nada serio con ella; es simplemente que, como dije antes, se me hace irresistible el cariño humano. En resumen y sin más rodeos, cualquier persona que me mime seguido ya puede dar un paso adelante conmigo. Es un rasgo de mierda, pero es así.

Seguí con Guido... Hasta que en agosto, apareció Gonzalo en mi vida y me cautivó de una. Siempre fue "un amigo más" a la vista del mundo, pero desde la primera vez que lo vi me atrajo mucho y por más que intenté remar contra esa corriente de deseos y obligarme a centrar la mente en mi novio y nadie más, no lo logré. Empecé haciendome la tonta, acercándome de a poco, sabiendo que él estaba haciendo lo mismo, hasta que una noche terminamos besándonos apasionadamente sin que nadie nos viera.

Entre conformarme con hablar por teléfono con Guido, y mientras tanto tener servido al chico que me encantaba varios días seguidos (mismo colegio, mismo grupo de amigos, cero sospechas)... Y, era un tanto obvio que mi amor por Guido iba a terminar desgastándose. (Eso sumado a que él venía mandándose de las suyas, lo cual no sumaba nada a su favor).

Y terminé dejándolo antes de cumplir los 10 meses. Le dije a todo el mundo que le cortaba por las cagadas recientes de su parte, pero la cruda verdad es que Gon me tenía la cabeza mucho más ocupada que él (incluso cuando para esta época, yo ya lo podía ver normalmente).

Pero bueno, en fin, cierto... Toda la reflexión venía del posteo que le dediqué hoy a Gon, mi actual novio, por nuestro primer mes.

Todo porque recordé que Guido siempre leyó cada posteo mío. Y porque estoy segura de que sigue haciéndolo... Y porque de golpe caí en lo forra y desconsiderada que llegué a ser con él. Me puse durante un segundo en su lugar, y pensé...

¿Qué hubiese hecho yo si de golpe caía él un día de la nada, cortándome por teléfono? ¿Y en menos de un mes, se ponía de novio con alguien del grupo de amigos a quien yo le tenía profundos celos y de quien yo ya sospechaba que intentaba acercarse a él? Y ver que le dedica un posteo en su flog, mientras que yo me habré conformado con dos menciones a mi persona en diez meses de relación... Me hubiese destrozado, simplemente.

Y bueno, en fin... Repito mucho el "en fin", nótese. ;P

Hablé demasiado ya. Y no le di tiempo a la parte de mi mente que odia a Guido, a aparecer. Dah.

Emilie Autumn suena de fondo... Dead is the new alive...

Carrie *-*

No hay comentarios:

Publicar un comentario