
Qué buen tema, cat. By Emilie Autumn, by the way ;P
En fin. Definitivamente, mi yo depresivo volvió de sus vacaciones... Bah, digamos que ataca todas las madrugadas. A veces viene con su amiga la Nostalgia, y otras simplemente con Recuerdos. La madrugada de hoy venía siendo un tanto mala, pero se terminó de conformar gracias a una discusión con mi vieja.
Me dí cuenta que fui una ilusa al pensar que mi yo maniático se había ido por un largo tiempo. Basta con pensar en la cara de mamá retándome, para despertar mis antiguas ansias de ir a buscar un cuchillo a la cocina, amenazarla, y después empezar a cortarme las venas. No cortármelas del todo; la onda no sería morirse, sino ser mandada a un hospital... para sanarme y después volver a cometer el mismo acto hasta ser encerrada en un manicomio.
Amo a mamá. Creo que es el ser humano a quien más amo en el mundo. Pero como toda la gente a la que llego a amar (lo cual me cuesta demasiado), mi cariño convive diariamente con el deseo de darles muerte. La única excepción de esta regla mental mía es Andrea, de quien probablemente hable en otro post.
Momentos como este, también despiertan mis ganas de destrozar todo lo que hay en esta habitación, incluyendo la computadora. Me daría una satisfacción tremenda agarrar el monitor y tirarlo con todas mis fuerzas contra el suelo... Suelo convivir también con el deseo de destrozar todo lo que está a mi alrededor. En época de clases esta manía llega a volverse una tortura, me desespera ver a mis compañeras con sus cartucheras y carpetas posando tranquilamente en sus mesas... Más de una vez tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para no agarrar una silla y revolearla contra el pizarrón.
Esta es una de las tantas razones por las cuales pasé durmiendo en clase casi todo el año pasado, para no terminar cometiendo cualquier idiotez y sumar otro punto a la lista de Porqué la Humanidad no debe Juntarse con Carrie Bencardino.
Extraño mucho a Lucía. Demasiado, quizás. Siempre me preocupé en demostrarle que no me afectaría demasiado no volver a hablarle, que ella iba a ser siempre la que me necesitara, no yo a ella... En resumen, siempre me preocupé en hacerme la despreocupada (cuándo no) respecto a nuestra relación. Siempre me contenté con hacerme la neko mimada por el mundo, y no interesada en su cariño en particular.
Pero aahh, la ficha siempre cae tarde o temprano... En mi caso, tuve que esperar a que el mazo flotante de cartas en que me convertí, se desplomara. Recién ahí, me dí cuenta cuánto la amaba.
Como amiga, que quede en claro. Bah, amiga... Nunca supimos qué término darnos mutuamente. Lucía merecería un post aparte, también. Siempre fue algo mucho más profundo que una "amiga" o "mejor amiga", algo mucho más abstracto y especial... No sabría cómo explicarlo, mejor lo intento en el futuro post sobre ella.
En fin... Estoy bastante triste, mi pequeño fantasma victoriano. Durante el día a veces logro olvidarlo por momentos (cuando estoy con Gon), pero basta con mirar el techo de madera de mi cuarto o viciar en Internet a la madrugada para que vuelva la melancolía.
Y como buena masoquista que soy, podría dejar de acostarme a mirar el techo o podría irme a dormir en vez de quedarme acá... Pero no lo hago ;P
La depresión y la locura son círculos viciosos... Son como las drogas, uno termina volviéndose adicto de lo que sabe que lo está dañando. En mi caso, me termina resultando inspirador... Supongo que por eso es que vuelvo a ello una y otra vez, año tras año...
Hasta que llega el momento del Teorema del Fondo. Que no es un Teorema realmente, pero la palabra quedaba bonita con la idea que traté de auto-expresarme un día de otoño:
En este momento, es cuando aparece una voz en mi cabeza que dice: "Carrie... Eso de que te termina gustando estar deprimida y loca es una excusa estúpida con la que tratás de convencerte de que no sos tan penosa."
Y entonces, se superpone otra voz que dice "Nein. En el fondo, sabés que apareció esa voz para darte un contraargumento..."
Y otra voz dice "En el fondo, la primera voz tiene razón, no te autoengañes..."
Y así es como al final, jamás logro saber cuál es el verdadero fondo de la cuestión. He ahí lo que yo denomino Teorema del Fondo.
En fin... Me fuí bastante de tema, y estoy bastante cansada. Se hicieron las 4:23 am, y mañana tengo que levantarme temprano para ir a ver un ensayo del nuevo proyecto de Gon. Diré la verdad: no tengo ganas de ir. No quiero levantarme temprano, no quiero ir a ver a una chica que canta genial ser elogiada por mi novio (sí, admito que soy una enferma de los celos), no quiero ir para volver con ganas de suicidarme (suele pasarme cada vez que vuelvo de algún evento social, por más pequeño que sea) (explicaciones en otra entrada, quizás).
Peeeero, fue. Puede estar bueno. Es más, quizás ligue un poco de espacio para tocar el teclado (lo cual me gusta mucho), era una de las ideas de Gon.
En fin... Yo debería ir yéndome...
No, no suena Emilie Autumn de fondo. Suena Cassiopeia, una canción realmente copada de Dragonland.
Dragones...
Carrie *-*

hay otro blog que se llama como este: http://twistedreflex.blogspot.com/
ResponderEliminar